Abarcar demasiado
Publicado: 14/09/2012 Archivado en: Trabajo y cía Deja un comentario »A veces todos queremos hacer tantas cosas que la mayoría se quedan en el tintero. O sea, nunca se hacen. Eso proporciona estrés, o un agobio que notas dentro de tu cabeza porque tenías muchas ideas y no conseguiste poner ninguna en práctica. Te hace sentir como una especie de joven fracasado, un “quiero, pero no puedo”, o cualquier otra cosa peor.
Lo habrás leído en cientos de artículos sobre productividad personal (esa cosa que está tan de moda y que todo el mundo quiere dominar y optimizar, ahora), pero hasta que no lo experimentas no sabes qué significa. Es más, no vale con experimentarlo, hay que ser consciente de que estás perdiendo tiempo en pensar qué quieres hacer. Simplemente, mientras piensas en qué quieres hacer, no estás haciendo nada.
A veces conviene parar y reflexionar, esta semana me ha servido para darme cuenta de que hay que sacar muchas cosas adelante, y una vez que las sacas, puedes pensar en refinar e ir hacia lo que realmente quieres hacer. Pero mientras se acumulen tareas por estar “pensando” en lo bien que estarías haciendo X… lo único que ocurrirá es eso: acumular.
Creo que las cosas se consiguen a partir de avances pequeños, casi imperceptibles. Y es cierto eso de que no se recorre el camino sin dar un primer paso, ni los demás pasos. Parece algo muy zen, pero de tan sencillo que es, hay gente que todavía no se entera del valor de creer en un objetivo y dar pequeños pasos hacia él, sin desviar la vista.


