Cosas útiles para encontrar trabajo que no te suelen contar
Publicado: 12/07/2012 Archivado en: Sociedad | Tags: Buscar trabajo Deja un comentario »La tabla de salvación para muchos jóvenes es encontrar un trabajo. Muchas veces se enfoca este tema como “quiero trabajar de lo mío, encontrar un buen puesto de trabajo que asegure mi futuro y el de mis (futuros) hijos”. Hoy esto es más complicado que nunca, y hace falta un cambio de mentalidad, reinventarse, no pensar en trabajos para toda la vida, porque no existen, y confiar más en nuestras posibilidades y capacidades.
Esa es la parte que a todos nos gusta oir. Reinventarse. “¿Cómo?” Confiar en nuestras capacidades. “¡Tengo muchos títulos, idiomas, un master!”. Cambiar la mentalidad. “¡Lo que necesitamos es que haya más puestos de trabajo!”. En realidad lo que hace falta es coger las riendas de nuestra vida y tener claras algunas cosas que no suelen decirte.
Lo más importante es saber escuchar. Da igual que se trate de escuchar qué te cuenta tu madre, tu amigo, tu novia o un cliente. Siempre es importante escuchar y saber qué te está transmitiendo la persona que tienes enfrente. Si escuchas obtienes información, si obtienes información puedes utilizarla para tu provecho.
Estar preparado no significa saber idiomas, tener estudios y masters, o haber hecho prácticas en una empresa. Estar preparado es saber responder a lo que te pregunten, o lo que te pidan. Saber informarte de qué requisitos necesitas, qué puede querer una empresa de ti. saber comunicar a quien te entreviste qué tienes tú que pueda ser valioso para la empresa. Estar preparado es saber qué narices quieres hacer con tu vida, y no dar palos de ciego “por si sale algo”.
Qué fácil es de decir, ¿verdad? En mi opinión, cualquiera que pueda acceder a la educación puede tener muchos títulos. Es solo cuestión de tiempo, de esfuerzo, o de dinero. Pero nadie te va a enseñar en tu carrera a saber escuchar. Es algo que te toca solamente a ti. ¿Los estudios no sirven para nada? Falso, sirven. Pero sirve más, todavía, la capacidad de comunicarse.
Comunicarse vale para escuchar y para hablar. Escuchar también significa ver en tu interior qué quieres hacer, en qué eres bueno, para qué sirves, cuál será el sentido de tu vida. Focalizar el esfuerzo y la atención en tu objetivo es fundamental, pero primero es encontrarlo.
No es fácil. Eso te lo puede decir cualquiera que haya estado en el mercado laboral. Muchas veces, los que aún intentan empezar a trabajar, se fían más de quienes están en su misma situación que de quienes llevan años trabajando, o los que han cambiado el rumbo de su vida laboral de forma radical y les ha salido bien, aunque con dificultades. Aquí entra otro consejo: controla un poquito el ego, y afronta la vida con humildad.
Los que ya han pasado tiempo en el mercado son personas a tener en cuenta. Sus consejos nacen de la experiencia. Creer que tú, recién salido de la facultad, con 4 idiomas, un máster y cursos a patadas, vas a saber más del mercado laboral que quien lleva años manteniéndose es, como poco, irresponsable.
Humildad, perspectiva, foco, saber escuchar, buscar qué quieres hacer, luchar… qué aburrido, ¿verdad? Será algo que no coincida con nuestro ímpetu por conseguir el primer y maravilloso trabajo que nos solucionará la vida, pero al menos es algo más real y tangible que esa mentira que tanto te repites, día tras día.
Lo bueno de esto es que no necesitas inscribirte en otro curso: puedes aprender tú mismo. Puedes hacerlo mientras sigues quemando cartuchos bajo el techo de tus padres. Y que nadie piense que creo que “la juventud” es un colectivo de vagos y aprovechados. Es que creo que, si estás en esa situación, es mejor decir las cosas tal como las pienso que perder el tiempo con paños calientes. La sociedad y el mercado no usa guantes de seda para darte una bofetada de realidad.


